Archivos para la categoría: Uncategorized

Traer un tema tan aparentemente ‘off topic’ implica una concepción del Diseño y de las disciplinas de proyecto. Todos los temas de la cultura están vinculados al Diseño, ignorar esto y pretender salir del paso siguiendo modas o tomando acríticamente formas del pasado, de la tradición o de una aparente y superficial ‘voluntad propia’ o ‘visión interna’ romántica no es un buen método, y produce formas vagas, inútiles y fugaces.

Sandro Botticelli - La Mappa dell'Inferno

Desde que leí la Divina Comedia me quedé entre mis favoritos con el pasaje del final del Infierno, primera ‘Cántica’ de la obra de Dante Alighieri. En él Virgilio conduce a Dante desde el fondo del Infierno hasta el Purgatorio. El averno está presidido por un Satán airado clavado en su base, que agita furiosamente sus alas produciendo la congelación de todo lo que le rodea.

En la concepción de Dante -visión de las élites cultas europeas- la violenta caída del ángel Lucifer produjo un enorme cráter en la Tierra, físicamente situado al sur de Jerusalén. Este cráter cónico tenía su simétrico en el lado opuesto, podemos suponer que por la expulsión de material por la reacción del impacto; la salida estaba situada más allá de las islas Canarias, al otro lado de la tierra, auténtico fin del mundo entonces. Al lado una montaña iniciaba la ascensión al cielo, pero si mi memoria no falla de la montaña Dante no da más detalles.

Por supuesto para los cultos la Tierra era esférica, concepción que no se molestaban en tratar de explicar a la gente. La suposición de que el agujero cónico con dos ramas es efecto de la reacción es mía, no sé -no creo- que la física del siglo XIV llegara a tanto, pero. El cono de dos ramas es una idea muy abstracta.

En ese vértice, al fondo del Infierno y del Purgatorio a la vez, está clavado Satán. Dante aclara que está en el mismo centro de la tierra.

 

Lucifer de Dante por Cornelis Galle

Una vez que hubimos avanzado lo bastante
para que a mi Maestro le placiera  mostrarme
la criatura que tuvo el bello semblante,
se quitó delante de mí y me detuvo,
he aquí a Dite, me dijo, y aquí el lugar
donde importa que de fortaleza te armes.
Cómo entonces quedéme helado y sin voz,
no me preguntes, lector, porqué no lo describo,
porque todo discurso sería poco.
Yo no morí y no quedéme vivo;
piensa ahora por ti, si tienes mucho ingenio,
qué vine a ser, no siendo lo uno ni lo otro.
El emperador del doloroso reino
del medio pecho salía fuera de la helada,
y mejor con un gigante me comparo
que los gigantes no lo harían con su brazo:
juzga entonces cuánto ha de ser en su todo,
que con esta parte se compara.
Si él fue tan bello como feo es ahora,
y contra su hacedor alzó las cejas,
bien es que proceda de él todo luto.
¡Oh cómo parecióme maravilla grande
cuando vi tres caras en su testa!
Una delante y era bermeja,
las otras eran dos, que a aquella se unían
de cada hombro en el medio,
y se juntaban en el lugar de la cresta:
y la derecha parecía entre amarilla y blanca,
la izquierda a la vista era tal cuales son
los que vienen de donde el Nilo se encauza.
Debajo de cada una salían dos grandes alas,
como convenía a un tal pajarraco:
velas marinas no vi yo nunca tales.
No tenían plumas, mas de murciélago
era su estilo; y apantallaban
de forma que tres vientos salían de ellas:
por eso todo el Cocito se congela.
Con sus seis ojos lloraba, y por sus tres mentones
caía el llanto y la sangrienta baba.
En cada boca trituraba con los dientes
a un pecador, como machacándolo,
y así a tres de ellos sufrir hacía.
Al de adelante, la mordedura le era poco,
ante el rasgar, que muchas veces la espalda
le dejaba con la piel desgarrada.
Aquel de allá arriba que sufre mayor pena,
dijo el Maestro, es Judas Iscariote,
que la cabeza tiene adentro, y afuera agita las piernas.
De los otros dos que están cabeza abajo,
el que cuelga de la trompa negra es Bruto;
¡Mira cómo se retuerce, sin decir palabra!;
y el otro es Casio, que parece tan membrudo.
Pero renace la noche, y ya es hora
de partir que ya hemos visto todo.
Como lo quiso, a su cuello me abracé,
y él eligió el momento y el lugar justo,
y cuando las alas estuvieron bien abiertas,
se prendió de las vellosas costillas;
de pelo en pelo abajo descendió luego
entre el hirsuto pelo y las heladas costras.
Cuando llegamos al sitio donde nace
la pierna, sobre el grueso del anca,
el Conductor, con fatiga y con angustia,
volvió la testa hacia donde tuviera las zancas
y aferróse al pelo como el que sube,
de modo que al infierno creía yo estar retornando.
Está bien atento, que por esta escala,
dijo el Maestro, jadeando como hombre exhausto,
conviene alejarnos de tantos males.
Después salió afuera por la brecha de una roca,
y púsome sobre el borde a que me sentara;
luego junto a mi detuvo el prudente paso.
Yo levanté la viste y creía poder ver
a Lucifer como lo había dejado
y lo vi con las piernas hacia arriba;
y si debí entonces quedar trastornado,
júzguelo la grosera gente, que no percibe
cual es aquel punto por el que había pasado.
Álzate, dijo el Maestro, de pie,
la ruta es larga y el camino áspero,
y ya el Sol a media tercia se acerca.
Quando noi fummo fatti tanto avante,
ch’al mio maestro piacque di mostrarmi
la creatura ch’ebbe il bel sembiante,
d’innanzi mi si tolse e fé restarmi,
“Ecco Dite”, dicendo, “ed ecco il loco
ove convien che di fortezza t’armi”.
Com’io divenni allor gelato e fioco,
nol dimandar, lettor, ch’i’ non lo scrivo,
però ch’ogne parlar sarebbe poco.
Io non mori’ e non rimasi vivo;
pensa oggimai per te, s’ hai fior d’ingegno,
qual io divenni, d’uno e d’altro privo.
Lo ’mperador del doloroso regno
da mezzo ’l petto uscia fuor de la ghiaccia;
e più con un gigante io mi convegno,
che i giganti non fan con le sue braccia:
vedi oggimai quant’esser dee quel tutto
ch’a così fatta parte si confaccia.
S’el fu sì bel com’elli è ora brutto,
e contra ’l suo fattore alzò le ciglia,
ben dee da lui procedere ogne lutto.
Oh quanto parve a me gran maraviglia
quand’io vidi tre facce a la sua testa!
L’una dinanzi, e quella era vermiglia;
l’altr’eran due, che s’aggiugnieno a questa
sovresso ’l mezzo di ciascuna spalla,
e sé giugnieno al loco de la cresta:
e la destra parea tra bianca e gialla;
la sinistra a vedere era tal, quali
vegnon di là onde ’l Nilo s’avvalla.
Sotto ciascuna uscivan due grand’ali,
quanto si convenia a tanto uccello:
vele di mar non vid’io mai cotali.
Non avean penne, ma di vispistrello
era lor modo; e quelle svolazzava,
sì che tre venti si movean da ello:
quindi Cocito tutto s’aggelava.
Con sei occhi piangëa, e per tre menti
gocciava ’l pianto e sanguinosa bava.
Da ogne bocca dirompea co’ denti
un peccatore, a guisa di maciulla,
sì che tre ne facea così dolenti.
A quel dinanzi il mordere era nulla
verso ’l graffiar, che talvolta la schiena
rimanea de la pelle tutta brulla.
“Quell’anima là sù c’ ha maggior pena”,
disse ’l maestro, “è Giuda Scarïotto,
che ’l capo ha dentro e fuor le gambe mena.
De li altri due c’ hanno il capo di sotto,
quel che pende dal nero ceffo è Bruto:
vedi come si storce, e non fa motto!;
e l’altro è Cassio, che par sì membruto.
Ma la notte risurge, e oramai
è da partir, ché tutto avem veduto”.
Com’a lui piacque, il collo li avvinghiai;
ed el prese di tempo e loco poste,
e quando l’ali fuoro aperte assai,
appigliò sé a le vellute coste;
di vello in vello giù discese poscia
tra ’l folto pelo e le gelate croste.
Quando noi fummo là dove la coscia
si volge, a punto in sul grosso de l’anche,
lo duca, con fatica e con angoscia,
volse la testa ov’elli avea le zanche,
e aggrappossi al pel com’om che sale,
sì che ’n inferno i’ credea tornar anche.
“Attienti ben, ché per cotali scale”,
disse ’l maestro, ansando com’uom lasso,
“conviensi dipartir da tanto male”.
Poi uscì fuor per lo fóro d’un sasso
e puose me in su l’orlo a sedere;
appresso porse a me l’accorto passo.
Io levai li occhi e credetti vedere
Lucifero com’io l’avea lasciato,
e vidili le gambe in sù tenere;
e s’io divenni allora travagliato,
la gente grossa il pensi, che non vede
qual è quel punto ch’io avea passato.
“Lèvati sù”, disse ’l maestro, “in piede:
la via è lunga e ’l cammino è malvagio,
e già il sole a mezza terza riede”.

Dante_f48v

 

Virgilio carga a Dante en sus hombros y desciende por el costado de Satán, agarrado a su pelo. Al llegar al punto medio del recorrido “volvió la testa hacia donde tuviera las zancas/ y aferróse al pelo como el que sube,/ de modo que al infierno creía yo estar retornando.” Es decir, se da la vuelta y comienza a subir, pero en la dirección contraria. Para nosotros pensar que en el mismo centro de la Tierra la dirección de la gravedad se invierte tiene lógica, no se va lejos de lo que podemos pensar; para el medieval debía de ser casi inconcebible.

Dante aclara:

“Io levai li occhi e credetti vedere
Lucifero com’io l’avea lasciato,
e vidili le gambe in sù tenere;

e s’io divenni allora travagliato,
la gente grossa il pensi, che non vede
qual è quel punto ch’io avea passato.”

“Yo levanté la viste y creía poder ver
a Lucifer como lo había dejado
y lo vi con las piernas hacia arriba;

y si debí entonces quedar trastornado,
júzguelo la grosera gente, que no percibe
cual es aquel punto por el que había pasado.”

La gente bruta como yo podía no entender esa concepción del espacio: la gravedad no tenía una dirección universalmente vertical, sino que la dirección era relativa a un centro hacia el que confluían las cosas al caer. Como soy muy bruto además interpreto las palabras de Dante de un modo más radical: la inmortal pareja baja por el hueco de la ingle y da la vuelta cuando pasa por los mismo genitales del Maligno.

Y mi interpretación no es pueril (no del todo), creo que la imagen dantesca oculta una teoría del cambio y que es literalmente un cambio revolucionario: lo que está derecho pasa a estar patas arriba. Pero para poder cambiar de puntos de vista hay que descender al mismo fondo del infierno, al mismo centro del demonio, y ahí es en el único lugar donde se puede dar la vuelta y encontrar un camino de salida, duro, pero nuevo.

Satán según William Blake.

William Blake, Satán en el fondo. El demonio de Blake tiene casi la postura que da Miguel Ángel a su Cristo en la Pietà Rondanini.

 

Anuncios

versatile-andre01

La bicicleta carrozada ideal -en cuanto a su rendimiento aerodinámico- es como un puro, alargada en la dirección de la marcha y suave para cortar el viento, con forma ahusada. Enseguida los requerimientos inevitables arrugan la forma de cohete: las ruedas deben llegar al suelo, y el recorrido de las piernas al pedalear ocupa mucho espacio. Por otro lado el viento lateral no es despreciable, con lo que el perfil lateral tenderá a disminuir y aplanarse para afrontar este inconveniente racheado. Es más, el viento lateral es la principal razón para que en general no se considere carrozar bicicletas, y se tienda a hacer triciclos.

El conjunto de las necesidades del carrozado es muy complejo, y el resultado es que en general los pepinos sean muy feos, pero mucho. Los acabados siempre han dejado bastante que desear, y siempre hacían echar de menos los acabados tersos y brillantes de los coches de feria, incluso con sus cromados y sus lucecitas. En realidad el modelo formal es el del automóvil y claro, no es lo mismo. Difícilmente el llamado velomobile  oculta su carácter híbrido. “sobrevenido”, como si le hubieran puesto una chaqueta grande o un disfraz.

Aquí pongo una colección de monstruítos. Saco muchos de aquí.

Reunión de velomobiles en la empresa Flavobike
Reunión de velomobiles en la empresa Flavobike

El Alleweder

El Alleweder, concepto monocasco.

3142.picgo-one-3

Go-one

El Go-one, el concepto pepino más puro

Sinner Mango

El Sinner Mango Red Edition, otro triciclo apepinado.

Trice

El Trice

Un experimento escolar

Un experimento escolar, el cuadro es de bambú. La foto lleva al sitio

Valentina

La Gloriosa Valentina, otra cosa.

Velayo

El Velayo: aparatosa máquina de tren eléctrica

Podemos apreciar varias tendencias. Las generales son el intentar carrozar en general con un único casco muy compacto, que incluye las ruedas; por supuesto, la postura es reclinada; la tendencia a “apepinar” el diseño, lo que en ocasiones se muestra como la mejor opción; a menudo las ruedas son lenticulares -sustituyen los radios por una lámina cónica-; la variedad de materiales que se muestran, no siempre bien conjuntados; el penoso acabado, en especial el interior. Y sobre todo a hacer triciclos en lugar de bicicletas.

El feísimo experimento escolar, mucho más interesante por dentro, con un proyecto que vale la pena consultar en su web, no aprovecha las ventajas de la fibra de vidrio al construir en molde perdido. Proyectan el casco como un bólido supersónico, sin tener en cuenta que la resistencia es muy relativa hasta velocidades de 60 kilómetros por hora. Es decir, que si los aviones indetectables vuelan a mach 3 y tienen aristas, una modesta bicicleta puede permitirse formas algo menos streamline. Sobre todo teniendo en cuenta que los vientos ‘supersónicos’ a lo mejor le vienen de lado.

Por el contrario, la espectacular ‘Gloriosa Valentina’ pide un motor de muchos caballos, pero tiene la virtud de aprovechar un uso profesional de la fibra, con un molde normal (la carrocería se hace dentro del molde, ¡por Dios!). Espero que no marque tendencia (temo que lo hará), porque ver por las carreteras un supercar a treinta va a quedar mal. Por suerte tiene la virtud de mostrar lo que se puede hacer.

Parecido pero sin la virtud de la modestia es el Leonardo Leuci, superpepino al que dedicaré una entrada pero que circulando parecerá que está averiado, o que está aterrizando.

Superpepino

¿Giuggiaro? ¿Pininfarina? ¿Bertone? No es un proyecto de helicóptero, no

Yo apuesto por una estética propia para los vehículos de propulsión humana, que no prometa lo que no dan, pero que apure todas las posibilidades del material y de la tecnología. Sobre todo, apuesto por un poquito de modestia.

Soluciones: con los pies en el suelo

Traigo aquí dos ejemplos de buen diseño, que no se quedan cortos ni se pasan.

Primero, la cumbre del modelo ‘pepino’, pero con buenos acabados y dos dedos de frente: la Flevobike Orca.

Orca

La Flevobike Orca, tecnología holandesa, precio de primer mundo

Apurando el concepto pero haciendo de la necesidad virtud, que es lo que hace el diseño: el protector de la cabeza muy integrado, los huecos para los retrovisores no son ostentosos, y el espacio para las piernas se reinterpreta en un casco doble que se integra con las luces. Algún complemento extremadamente bien pensado, como el liviano protector para la intemperie.

Capota del Orca

Capota del Orca, diseño ejemplar

orca-buiten-03

En lugar de construir el molde en dos piezas lado a lado hace una pieza inferior y tres piezas superiores.  El acceso es sencillo, los detalles interiores están cuidados, exteriormente ni falta ni sobra nada. Flevobike apuesta por el cambio interno Rohloff, palabras mayores. La Orca respira honestidad , saggesse y mimo.

En lo negativo -aparte de la página web-, el acabado interior con la fibra al aire, las barras y todos los componentes al alcance de una patada, y desde luego el precio, 7.850,00. No la dejéis en la calle.

Y segundo las inteligentísimas soluciones de Hase Bikes, las Klimax 5K y 2K, que comparten una carrocería ultraligera sobre un triciclo de concepto monoviga recta.

Klimax 5k

Klimax 5K, hasta 500 watios y 45 Km/h

Las imágenes son de sobra elocuentes. Todo en su sitio, todo muy bien acabado. El motor de buje en la rueda delantera, un cambio de 8 velocidades Shimano Nexus Premium, la batería fuera del espacio del ciclista. Cosas que me dan mucha alegría, guardabarros adecuados, luces de sobra.

Klimax 2K

La Klimax 2K, limitada hasta 25 Km/h

A la vista quedan ademas los defectos, si los queremos llamar así: no hay espacio para transportar bultos, y va abierta, sin protección de las salpicaduras el suelo. Es lo que se dice una bici con paraguas.

klimax2k_det_06 klimax5k_det_06

Tampoco el precio está muy bien diseñado, 7490 € la 5K, 5890 € la 3K. La 5k no está homologada fuera de Alemania, no podría circular por exceso de potencia. Pero qué queréis que os diga, éste es el diseño que me mola. A ver si me la traen los Reyes…

Rizoma es una pequeña empresa italiana basada en el diseño, centrada en los accesorios para moto y en una bicicleta bastante especial, la Metropolitan Bike MK1. Este primer modelo está agotado y tiene en el mercado su sucesora, la 77/011.

Rizoma_bike-77-011_2

Sencillez

La principal aportación de la Metropolitan es su sencillez. Una idea para el cuadro en diamante que elimina la barra del sillín, reforzando cuidadosamente el rombo resultante, que acaba teniendo una forma curvada. Las barras tienen un perfil muy complejo, lo que obliga a fabricar a mano con molde. Cada detalle ha sido apurado al máximo, y aparte de los componentes que se compran a otros fabricantes, que se llevan una buena parte del precio final de una bicicleta, muchos han sido diseñados expresamente por ellos. Llama la atención el cuidado del manillar, la biela o el sillín, por ejemplo. Pero detalles menos evidentes como la puntera trasera (del que los fabricantes presumen) también tienen un grado muy alto de cuidado.

Untitled-3 Untitled-1

El público al que se dirige es muy concreto: un profesional que se mueve por su ciudad y quiere (y puede pagar) una bici de lucir que no sea marcadamente deportiva. La elección de ese segmento implica varias opciones relacionadas, y varias renuncias. Todo muy radical. La trasmisión es por correa de goma. No tiene marchas, no incorpora tampoco la ayuda de un motor. En la versión actual parece que se puede elegir entre una trasmisión fija y una marcha única -con rueda libre-. Tiene un sólo accesorio opcional, un retrovisor. Naturalmente las opciones de color son mínimas, tendiendo al blanco y el negro, con el carbono muy a la vista.

Untitled-2

Una bici irreal, vacía, hecha para lucir en el vestíbulo del loft

La página web muestra la estética a la que quiere referirse Rizoma: una pareja de yuppies interracial en una casa/decorado. Nos siguen mostrando una mujer objeto, no es por nada, el que hace algo es él. Muy lejos de una típica página sobre bicicletas deportivas o de entretenimiento. El precio está en relación directa con el mercado al que se dirige, unos 4700 €. Un poco excesivo para una bici sin marchas. Y sin marchas no parece un diseño específicamente ciudadano, o tipo commuter (complementaria del transporte público). No es plegable ni pretende ocupar poco espacio, y carece de guardabarros, portabultos ni otros complementos; no tiene asistencia eléctrica. Pensándolo un poco resulta difícil pensar en qué circunstancias montaríamos el chisme. Si Rizoma fuera una empresa mayor este modelo parecería una operación de prestigio, pero no: es un capricho, cumbre del styling, dirigido a un público concreto. El styling es ese formalismo vacío que relacionamos con los cromados y la aletas de los coches norteamericanos de posguerra, y con el diseñador norteamericano Raymond Loewy. Muy mono, sin duda, a los diseñadores europeos nos produce sarpullío. Se puede rescatar el concepto y el uso de los materiales, que ellos solos generan la estética del cuadro. Pero sin guardabarros no me voy a creer lo que pretenden.

Captura1

He estado alejado de este blog los últimos meses, tratando de hacerme cargo de los cambios en el trabajo y de instalar el software para mis proyectos. Algo ha avanzado el de mi bicicleta, que ahora está a falta de resultados en la hoja de Excel con la que calculo las relaciones de trasmisión, un trabajo delicado al que no he podido dedicar todo el tiempo que requería. He dado con la solución para hacerla plegable, aunque no era ese el objetivo inmediato, y no es una bici que necesite muchos pliegues.

A partir de ahora volveré con renovado ánimo, con nuevas entradas de temas generales, sobre mis propios proyectos de diseño y sobre el proyecto de empresa, que avanza poco, pero que depende más bien de sacar adelante la bici.

A los que me leéis de vez en cuando, un fuerte abrazo y feliz 2013.

Iggy.

K25.1[1]

Buscando otras cosas encuentro una página del Centro Europeo de Empresas e Innovación del Principado de Asturias dedicada a la promoción de ideas empresariales: Guía para la creación de empresas. http://www.guia.ceei.es/index.asp. Normalmente esta clase de sitios están vacíos de contenidos y son feos. A veces son monos y ya. Éste, sin ser muy brillante de formas, parece lleno de buenos consejos para formar una empresa, y mucha más ayuda de la habitual.

Entré por una página que me gustó, Plan Económico-Financiero. Es muy completa, no tiene las carencias que suelen tener este tipo de ayudas, por ejemplo planes de viabilidad ¡sin amortizaciones!

Como todas estos sitios carece de definición a la hora de ofrecer ayuda, ayudas económica en concreto. Si quiero saber de dónde obtener financiación, no ayudan. Eso sí, tiene un interesante buscador de ayudas públicas. Algo es algo. Todos los demás servicios valen sólo para Asturias. En Madrid lo que hay es un poco penoso, más bien chiringuitos para enchufar afines.

 

 

Se puede decir que Philippe Stark es ahora la norma, el standard a partir del cual medir el diseño, tras haber superado su etapa de “chico de moda” y haber hecho realmente de todo lo que se puede hacer en este mundo.

Starck

Philippe Starck con una bella dona

A pesar de ser más conocido por su pieza más extraña –y menos funcional- es realmente un diseñador capaz de hacer eso que a todos nos gustaría, fundir la utilidad con el sentido lúdico, y una reflexión profunda sobre el objeto en su contexto, en la sociedad y en el ecosistema.

Junto a lo que considero obras efímeras, sobrevaloradas en su momento pero que vistas en el conjunto de su obra se revelan como simples envoltorios desechables, en particular su decoración para el Teatriz de Madrid, otras me parecen más perdurables, como sus proyectos de automóviles, hipercríticos a través del humor y la ironía, y que además no dejan de aportar soluciones que seguro que no habrán agradado en más de un Consejo de Administración.

Aquí un proyecto reciente, el O-ring para Fossil, un reloj. Como siempre Starck logra algo realmente nuevo en un campo en el que creíamos haber visto todo.

Os dejo dos entrevistas en español, una para El país Semanal y otra para elcorreo.com.

Mucho más interesante la conferencia que dio en TED conferences en marzo de 2007. Como veis muy majete, y muy listo.


Saludos, Iggy.

 

http://www.starck.com/

En abril de 1919 Walter Gropius publicó en periódicos alemanes el Manifiesto de la fundación de la escuela de diseño Bauhaus. La escuela, bajo la dirección de Gropius y más tarde de Hannes Meyer y Ludwig Mies van der Rohe, constituye uno de los hitos en la historia del diseño y de su pedagogía.

Manifiesto de la Bauhaus

¡El último fin de toda actividad plástica es la arquitectura! Decorar las edificaciones fue antaño la tarea mas distinguida de las artes plásticas, que constituían elementos inseparables de la gran arquitectura. Actualmente presentan una independencia autosuficiente de la que solo podrán liberarse de nuevo a través de una colaboración consciente de todos los profesionales. Arquitectos, pintores y escultores deben volver a conocer y concebir la naturaleza compuesta de la edificación en su totalidad y en sus partes. Sólo entonces su obra quedará de nuevo impregnada de ese espíritu arquitectónico que se ha perdido en el arte de salón.

Las viejas escuelas de Bellas Artes no podían despertar esa unidad, y como podrían hacerlo si el arte no puede enseñarse. Deben volver a convertirse en talleres. Este mundo de diseñadores y decoradores que sólo dibujan y pintan debe convertirse de nuevo en un mundo de gente que construye. Cuando el joven que siente amor por la actividad artística vuelva a comenzar como antaño su carrera aprendiendo un oficio, el artista improductivo no estará condenado a un ejercicio incompleto del arte, pues su pleno desarrollo corresponderá al oficio, en el cual puede sobresalir.

¡Arquitectos, escultores, pintores, todos debemos volver a la artesanía! Pues no existe un arte como profesión. No existe ninguna diferencia esencial entre el artista y el artesano. El artista es un perfeccionamiento del artesano. La gracia del cielo hace que, en raros momentos de inspiración, ajenos a su voluntad, el arte nazca inconscientemente de la obra de su mano, pero la base de un buen trabajo de artesano es indispensable para todo artista. Allí se encuentra la fuente primera de la imaginación creadora.

¡Formemos pues un nuevo gremio de artesanos sin las pretensiones clasistas que querían erigir una arrogante barrera entre artesanos y artistas! Deseemos, proyectemos, creemos todos juntos la nueva estructura del futuro, en que todo constituirá un solo conjunto, arquitectura, plástica, pintura y que un día se elevará hacia el cielo de las manos de millones de artífices como símbolo cristalino de una nueva fe.