Pareja de tortugas

Las ventajas que buscamos con un nuevo diseño a menudo generan ciertos inconvenientes, que también hay que resolver.

Me interesan los conceptos de chasis y carrocería o estructura interna y carcasa. En nuestro mundo tecnológico muy a menudo los aparatos tienen uno y otro, a veces por necesidad, a menudo por comodidad mental. La carcasa está relacionada con la función de interfaz.

Es muy interesante observar qué formas genera la naturaleza. En general los animales siguen dos modelos, los que están dotados de exoesqueleto y los que no lo tienen, pero están sustentados por un esqueleto propiamente dicho. Tanto unos como otros tienen muchas variantes que un día repasaré sistemáticamente. También hay animales que carecen de uno y otro. Hoy escribo sobre animales que tienen ambos, las tortugas.

Un extremo de lo que se puede hacer con apéndices duros que genera la piel es la tortuga, en la que placas (que están emparentadas con uñas, picos, cascos, escamas o cuernos) se funden y  producen una caja que es capaz de encerrar el cuerpo completo del animal, cuando éste lo requiere.

En los quelonios la necesidad ha llevado a que las escamas se desarrollaran en forma de escudos o placas de queratina que se fundieron en un caparazón duro.

untitled-142339551E9395DF622 El esqueleto interno óseo (de carbonato cálcico) se modificó soldándose con éste caparazón. Se produjeron otras adaptaciones, además de la capacidad de introducir los apéndices (cabeza y extremidades) dentro del capárazon,120249-1200x630

Esqueleto de tortuga

Esqueleto de tortuga mostrando el esquema del plegado

la más asombrosa de las cuales es la migración de la clavícula y el homoplato al interior de la caja torácica. Ésta permanece abierta, dejando la función de cubrir la parte inferior del animal al escudo inferior (peto o plastrón). En la práctica el exterior es el nuevo esqueleto del tórax y abdomen, mientras que cabeza, cuello y patas conservan su estructura de reptiles. Las uniones no son sencillas y el elaborado diseño genético del desarrollo embrionario de estos seres demuestra lo que da de sí el código genético.

Comparación del corte de una tortuga y un pollo.

 

Comparación del esqueleto de la tortuga con el humano.

Odontochelys

Esquema de la evolución en tortugas primitivas

 

 

Desde el punto de vista del diseño nos interesan varias cosas. Tener un esqueleto interior y otro exterior es una duplicidad innecesaria y un gasto de recursos que la naturaleza no se permite. Así los quelonios han perdido una parte del esqueleto interno, dejando unas costillas planas que no se llegan realmente a soldar en el pecho. Al revés, se vuelven planas y se unen de un modo flexible con las placas de la espalda, dado que la piel, que permenece entre ambos esqueletos, se vuelve un complejo órgano de relación que permite que unas partes y otras crezcan de modo diferente pero armonioso, y lo que es más importante, sólido.

Todas estas transformaciones no requieren dolorosas cirugías para el animal, dado que se producen en el desarrollo embrionario, cuando aún es un delicado embrión dentro de su huevo. En las primeras etapas de crecimiento tampoco los esqueletos han alcanzado su completa rigidez.

Los ciclos carrozados tienen en general ambos esqueletos, una carcasa y una estructura interna. Muchos objetos tecnológicos tienen también una carcasa con función más o menos estructural y un esqueleto interno rígido para soportar sus componentes: se nos vienen a la cabeza los ordenadores, casi todos los teléfonos móviles y otros periféricos como las impresoras. En general el reparto de trabajo en el que el diseñador está alejado del ingeniero (aunque sólo sea mentalmente) o los procesos de diseño implican poca o nula revisión hace que a menudo carcasas y estructuras estén poco imbricadas, generando duplicidades y sobrepesos.

Desmontar un teléfono inteligente nos da pistas sobre cuán inteligente fue su proceso de diseño, y cuánto diseño real hay en él.

En el mundo del automóvil por ejemplo el chásis ha desaparecido, convirtiéndose en un concepto formal, las plataformas (las dimensiones para que los componentes puedan ser compartidos por varias carrocerías). Como en el mundo aeronáutico y en ciertos trenes avanzados como el TALGO, la carrocería se ha hecho portante, e incluso se toman en cuenta la rigidez de componentes frágiles como las ventanas y parabrisas. En el mundo de la electrónica de consumo o los electrodomésticos esta forma de trabajar es rara, pero debería ser la que se impusiera por economía.